Tessum et al (2019) Los ricos consumen, los pobres, contaminan

El problema de la contaminación es un problema de los países pobres.

Ese es uno de los argumentos más recurrentes de los detractores de cualquier medida para atajar el problema de la contaminación en nuestras ciudades y carreteras. Son muchos, y no necesariamente negacionistas -muchos aceptan que la polución es un problema-. Así me lo indica mi propia experiencia. Por ejemplo, ante una entrada reciente de este blog recibí respuestas en Twitter, argumentando que los datos de mortalidad están sesgados, y que, además, “el primer mundo lleva muchísimos años tomando medidas, pero mientras no se extiendan a los países pobres, la utilidad de act locally tiende a cero“.

Precisamente, esta respuesta denota que no se ha comprendido bien el concepto de think globally, act locally, o en castellano, “piensa globalmente, actúa localmente”. Think globally porque la contaminación es un problema planetario, y los residuos gaseosos se expanden por la atmósfera. Act locally porque es en acciones en tu rutina diaria, en tu círculo social, y en tu ciudad, donde tú puedes contribuir a frenar el Cambio Global. Esta segunda parte es la que parece causar malentendidos, ya que los países más contaminantes suelen ser países pobres.

En su paper “Inequity in consumption of goods and services adds to racial–ethnic disparities in air pollution exposure” (doi: 10.1073/pnas.1818859116), Tessum et al. (2019) desmontan este argumento.

En este estudio, los autores presentan el concepto de “desigualdad en la contaminación”, haciendo el ejercicio de separar a los causantes últimos de contaminar el aire, de aquellos que sufren más las consecuencias.

El estudio se centra en los efectos de emisiones de partículas sólidas con el humo, y su distribución desigual a lo largo y ancho de los Estados Unidos de América. Los autores estiman que, por ejemplo en 2015, 131.000 personas murieron de forma prematura debido tan sólo a este tipo de partículas contaminantes. Tessum et al., primero, estiman la exposición de cada persona a la contaminación en base a su lugar de residencia. Después, vinculan cada gramo de esa contaminación a una persona en particular, que es el consumidor último de los productos para cuya fabricación se ha contaminado. Observan que alrededor del 80% de la contaminación del país puede atribuirse a bienes creados y consumidos por particulares dentro de sus fronteras.

Así, utilizando datos desde 2003 hasta 2015, pueden comparar la distribución de exposición a contaminación y la contribución a la contaminación en tres grupos sociales predominantes en el país; negros, latinos, y blancos. Calculan, para cada grupo, la desigualdad en la contaminación, de forma que valores negativos indican más contribución que exposición a la contaminación del aire, y viceversa.

Gráficos mostrando la desigualdad entre grupos sociales en los niveles de exposición y de causación de las emisiones de contaminantes, adaptado de Tessum et al. (2015)

Las conclusiones de los autores son claras: los que causan la contaminación no son los mismos que las sufren.

En concreto, reportan que la población negra está expuesta a la contaminación por partículas un 23% más que la media, pero contribuye a esa contaminación, a través de su consumo, un 21% menos. La población latina de Estados unidos está expuesta un 12% por encima de la media, y contribuye 31% menos. En contraste, la población restante (de los cuales 90% son blancos no latinos) está expuesta un 7% menos pero contribuye un 12% más a la contaminación a través de su consumo.

El estudio demuestra que hay una amplia desigualdad social en temas de contaminación dentro de los Estados Unidos. Pero sus conclusiones transcienden de sus fronteras. El trabajo demuestra que los lugares donde se emite contaminación no tienen por qué ser, y de hecho no suelen ser, los responsables últimos de que esa contaminación se emita.

Las apariencias engañan. No contamina el que fabrica una camiseta en Pakistán. Quién contamina es aquel que compra esa camiseta en Zara. Think globally, act locally!

Publicado por Ciro Cabal

Soy ecólogo, investigador predoctoral en la Universidad de Princeton (New Jersey, US). Me interesa la ecología teórica de la vegetación, y las interacciones biofísicas entre plantas. También soy ecologista, pragmático más que extremista, pero muy preocupado por el Cambio Global y la poca concienciación social.

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